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¡Marihuana en un minuto!

Son varios los expertos que recomiendan no seguir el modelo del Estado de California en lo que a marihuana medicinal se refiere. Uno de ellos, un educador y experto en drogas del Estado de California que reclama por la vaga legislación existente para evitar que cualquiera pueda comprar marihuana medicinal por Internet.

Según la ley, para acceder a marihuana medicinal debe padecerse un gran dolor o una grave enfermedad, además de contar con una prescripción médica. Sin embargo, acá está la prueba de lo fácil que es conseguir esa receta. Literalmente toma un minuto, ¡y ni siquiera debes ver al doctor de forma presencial!

“No me dio recomendaciones sobre dosis, uso…”, declaraba Kirk Hardy, quien tiene una empresa de testeo de alcohol y drogas en Nueva Zelandia. Fue de esta manera como él, de incógnito, comprobó los bajos controles de acceso y uso de marihuana que existen en el Estado de California. “Fue básicamente una entrega de dinero: toman tu dinero y te dan tu receta médica. Puedes caminar por la calle y comprar legalmente”, dijo.

La siguiente parada fue uno de los muchos puntos de entrega que existen en la ciudad, donde las hojas de marihuana y sus derivados están disponibles en todo tipo de potencias. “En un momento Los Ángeles llegó a tener más puntos de entrega de marihuana medicinal que Starbucks”, comentó Keith Graves, quien tiene una consultora que asesora a agencias gubernamentales y corporaciones en políticas de drogas. “Y ya sabes lo mucho que LA ama sus Starbucks”, añadió.

“Lo que estamos viendo es que el paciente medio de marihuana es un hombre de aproximadamente 25 años, con problemas médicos pero que cuenta con una historia de abuso de drogas. Yo obtuve mi receta de marihuana medicinal en una cita de incógnito. Dije ‘bueno… me duele el tobillo porque sufrí un accidente de moto’ y el doctor dijo ‘eso no está bien’. ‘Te diré algo: te vamos a dar algo para la ansiedad, pues sabemos que vas a tener ansiedad debido al dolor’. “No hubo examen, no hubo conversación sobre lo que estaba sucediendo. Todo el mundo comienza diciendo “vamos a ayudar a este pequeño grupo de gente con enfermedades crónicas”. Un intento muy admirable. “Desafortunadamente hay muchas formas de abusar de esto. Hagan lo que hagan, no sigan el modelo de California” dice Kirk Hardy.