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¿Milagro o un trabajo bien hecho?

Cómo redujo Islandia el consumo adolescente de Alcohol y Drogas del 42% al 2%

Año tras año, nuestro país crece en consumo de alcohol y drogas per cápita, principalmente de marihuana, a nivel infantil y juvenil. Un drama que trae trastornos en la salud mental, bajo rendimiento y/o deserción en etapa escolar, problemas de adaptación social, entre otros. Ellos, nuestros jóvenes, son los que deberán insertarse en un mundo laboral cada vez más competitivo y llevar las riendas de nuestro país.

En la búsqueda por solucionar este grave asunto en Chile, hace poco más de un mes, recibimos la visita del ex presidente islandés Ólafur Ragnar Grimsson quien, junto con Inga Dóra Sigfúsdottir, desarrollaron e implementaron en la sociedad del país nórdico un programa muy exitoso, que redujo el consumo de alcohol y drogas entre estudiantes de un 42 a un 2 por ciento a lo largo de dos décadas.

Además, el modelo islandés ha sido exportado a una treintena de diferentes países de Europa, con condiciones socioeconómicas y de riesgo social distinto, no obstante ello, los resultados han sido similares.

Como el mismo Grimsson explicó en las conferencias que ofreció en Chile, no hay nada que hacer con el consumo en sí mismo, sino que debe trabajarse en la educación de la conducta humana, construyendo un sistema preventivo que se base en hechos concretos.

El modelo islandés puede ser aplicado en cualquier país, y se basa en 3 pilares; 1.- Los niños y preadolescentes deben convivir más tiempo con sus progenitores (mínimo 1 hora diaria), 2.- Deben participar regularmente de alguna actividad social y/o deportiva, al menos 2 veces por semana y 3.- Deben obligatoriamente no consumir alcohol hasta alcanzar la mayoría de edad.

Adicional a estos 3 pilares es fundamental empoderar a los jóvenes para que puedan descubrir en qué son buenos y se sientan populares en esas áreas.

El desafío para nuestro gobierno y todas las comunidades que integran el país, está en encontrar el mejor mecanismo para implementar estas medidas de la mano de los propios jóvenes, que serán los socios estratégicos del proceso.