¿Qué opinan los expertos médicos acerca de la marihuana medicinal y recreacional?

Por Verónica Gaete, Coordinadora del Grupo de Estudio sobre Cannabis, integrado por las siguientes sociedades científicas: Sociedad Chilena de Pediatría (SOCHIPE), Sociedad de Neurología, Psiquiatría y Neurocirugía (SONEPSYN), Sociedad de Psiquiatría y Neurología de la Infancia y Adolescencia (SOPNIA) y Sociedad de Anestesiología de Chile (SACH).

Dr. Verónica GaeteEmpezamos a trabajar hace alrededor de dos años, preocupados por cómo se instalaba en la población la idea de que la marihuana era inocua, un medicamento que servía para muchas cosas, entre otras afirmaciones que sin duda son una publicidad engañosa.

 

Ha sido un trabajo intenso para dar a conocer a la opinión pública y a los legisladores la evidencia científica que existe en cuanto al uso del cannabis y sus derivados y cuál será el impacto en salud (nuestra área) si sigue adelante una ley de autocultivo.

 

De una eventual legalización del consumo recreativo nos preocupa el impacto en niños y jóvenes, ya que está demostrado que aumentaría la disponibilidad y disminuiría la percepción de riesgo. Se trata de una generación que ya es campeona de América, por sobre Estados Unidos, Canadá, etc., en consumo de marihuana, y cuyo nivel de uso de alcohol es tremendo ya que en la práctica en Chile no existe restricción al acceso a sustancias lícitas de nuestros adolescentes, como debiese ser. ¿Vamos a legalizar el consumo recreacional de esta droga, añadiendo, a todos los problemas que ya tenemos, otros más, exponiéndonos así a dañar generaciones enteras de adolescentes?

 

Si no fuera dañina nos daría lo mismo, pero es dañina: genera adicción, accidentes, puede desencadenar el padecimiento de psicosis y, aún más preocupante, daña el cerebro en  activo desarrollo en estas etapas de la vida. Deteriora las capacidades cognitivas y se asocia a menor capacidad de éxito escolar y universitario, y al aumento de la deserción escolar, algo que compromete mucho la salud de los jóvenes en todos los sentidos, pues si desertan del colegio su desarrollo se ve comprometido, exponiéndolos entre otras cosas a un aumento del consumo y la entrada a otras drogas; al acceso a trabajos de menor calidad; etc.

 

Por todo lo anterior, tenemos una postura en contra de la legalización del consumo recreativo, y las grandes sociedades científicas que tienen que ver con el consumo a nivel internacional también la han rechazado.

 

Desde el punto de vista del consumo medicinal, hay mucha confusión entre la población, y debemos dejar claro que, la planta de marihuana tiene aprox. 500 componentes, algunos de los cuales se está estudiando si podrían ser beneficiosos para el manejo de ciertos problemas de salud; otros claramente dañinos como el THC (tetrahidrocannabinol) que es el alucinógeno; y muchos compuestos cuyo efecto se desconoce.

 

Cuando nosotros hablamos de “medicinal” se trata del uso terapéutico de medicamentos derivados de ésta (cannabinoides) o extractos estandarizados de planta, que contienen solo algunos componentes de la marihuana y en cantidades conocidas. Son éstos y no la planta de marihuana los que podrían servir para el tratamiento de algunos problemas de salud . Sin embargo, hasta ahora solo han demostrado una utilidad moderada en el dolor crónico y la espasticidad. No existen otras condiciones de salud para las que, a la fecha, los cannabinoides  hayan demostrado científicamente su utilidad.

 

Lo que como Sociedades Médicas y Científicas de Chile pedimos en cuanto al uso terapéutico de los cannabinoides es que el proceso para la incorporación de estos al registro sanitario sea igual al que se le exige al resto de medicamentos, con una evaluación de efectividad y seguridad por parte del Instituto de Salud Pública, y no se les dé un fast track como en algún momento pareció que se iba a hacer.
Entendemos el dolor que sufren las personas -y sus familiares- que no encuentran mejoría en los tratamientos disponibles en la actualidad. Todos estamos interesados, sobre todo los médicos, en encontrar soluciones a los problemas de salud que actualmente no las tienen, pero es importante que la toma de decisiones sea con información verídica, considerando también los daños que el mal uso de estas sustancias puede producir.

Share This: