.

¿Qué hay de nuevo en el control de drogas en conductores?

Será desde el 2017, según la autoridad, que en las carreteras de Chile se comenzará a medir la presencia de drogas en el organismo de los conductores. La ley que prohíbe la conducción en presencia de drogas y alcohol existe desde hace muchos años, pero no así la reglamentación o procedimiento de uso de los narcotest por parte de Carabineros, lo que imposibilita su aplicabilidad hoy. Dado esto, la autoridad debiera estar preguntándose cuáles son los mejores dispositivos y con qué estándares se diferenciará lo que es legal de lo que no (punto de corte de las drogas).

De acuerdo a lo que sabemos, la mesa de trabajo que originalmente estudió la implementación del alcotest, -compuesta por la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (Conaset), Carabineros, el Instituto de Salud Pública, Senda y el Ministerio de Transportes-, está analizando los posibles modelos que se podrían usar.

Al parecer existen ya ciertos acuerdos, como son medir cinco tipos de estupefacientes y que el dispositivo funcione de forma salival -ya que así es más rápido de aplicar en el contexto de un control policial y también resulta menos invasivo para los conductores.

Sin embargo, el debate toma controversia respecto del modelo en el que se inspirarán los puntos de corte. ¿Será más apropiado el alemán? ¿O encajaremos más con la visión belga? No hay duda de que algunas experiencias de países europeos -como Alemania, Francia y Bélgica-, cuentan con un contexto más claro que el de Chile en lo relacionado al testeo de drogas en carreteras, y su experiencia nos sirve para poder estipular cómo comenzar a reglamentar también en nuestro país.

Nuestra empresa, el 04 de Agosto del 2011, envió al Ministro de Transportes y Telecomunicaciones de la época un “Análisis de La Legislación Comparada” de estos 3 países, dada la experiencia que ellos tienen en el tema. Nuestra recomendación se basa en una combinación de las mejores prácticas de estos países en puntos de cortes para los test primarios y la confirmación en el caso de salir positivo. Así, se consideraría culpable de manejar bajo los efectos de la droga a aquel conductor con, al menos, 30 nanogramos de THC por mililitro de saliva. Los puntos de corte de anfetaminas y éxtasis estarían en los 50 ng/ml, los de la cocaína en 15 ng/ml y para la metanfetamina serían de 75 ng/ml.